Discurso de inauguración FENALEM 2022: Acámbaro

Por Camelia Rosío Moreno

Buenos días, autoridades, público presente, personas que nos acompañan a  través de las redes sociales.  A nombre de Escritoras Mexicanas y del Comité Organizador de la FENALEM agradezco que estén aquí.

En el en 2017, surge la iniciativa de Escritoras Mexicanas a través de las redes sociales encabezado por nuestra querida Cristina Liceaga. En el 2020, nace la inquietud de tener una feria del libro que fuera escaparate para las obras literarias escritas por mujeres, ese año en un hecho sin precedentes, se lograron conjuntar más de 100 voces.  La hazaña se repitió en el 2021 y hoy saltamos de las redes a este panel para consolidar las alianzas y hacer eco aquí y en todos los rincones del país. Más allá, incluso, rompiendo las fronteras.

Hoy tenemos nuestro primer encuentro presencial. Estar presentes significa que ya no guardaremos silencio ni que nuestros nombres quedarán en el anonimato. Es un acto de presencia en donde, durante mucho tiempo, se nos negó el acceso o el reconocimiento.  Nos convocamos para reconocernos y que nos conozcan.  Nunca más caminará la historia de la literatura sin nosotras.

Por unos días, por estos cuatro días, Guanajuato se viste de letras, recibe cerca de 200 escritoras que han  dejado atrás sus  hogares, su  familia, el trabajo, aunque lo más probable es que todo ello viene en sus maletas y claro en los textos que nos presentan, porque ser escritora no es lugar de privilegio. Estar aquí significa que estamos en la batalla, intentando encontrar en la escritura  nuestro lugar seguro.

 Acámbaro, Jerécuaro, Guanajuato y San Miguel de Allende, dijeron sí. Este rostro que nos ofrecen los municipios que recorreremos, es el que amamos, el de gente buena, hospitalaria, comprometida, artesanos de paz.

 Rumbo al festejo de los 500 años de su fundación, en Acámbaro se inaugura esta Feria un hecho por demás significativo y que sin duda quedará en el registro de su historia. Pues la FENALEM no tiene precedente  en nuestro país.

Estamos aquí, en el registro de la historia y en la fotografía del recuerdo. Nos acompañan las valientes, las que alzaron la mano, la pluma, la voz y los libros. Este camino lleva los nombres de las que nos han antecedido y contiene la esperanza de las que vienen.

Encontramos caminos y abrimos  posibilidades. Reclamamos  nuestro lugar en el mundo literario y no lo vamos a soltar. La Feria Nacional del Libro de Escritoras Mexicanas  llegó para quedarse.

Sabemos que este es el inicio. No estamos todas, pero estaremos. Este capítulo también es parte del génesis, el nuestro, la otra versión de la historia. escribamos en colectivo la de hoy. Hagan de ésta su fiesta, su casa, su espacio, el nuestro.

Gracias a cada persona que se ha congregado hoy, gracias por saber estar presente en medio de un ambiente en el que las ausencias hacen eco. Que sean los libros el cobijo frente a la desesperanza y sea la escritura un camino hacia la paz, esa paz que hoy nos es  tan urgente, tan necesaria.

Sean todas bienvenidas, sean todos bienvenidos.

¡Larga vida a la FENALEM!.   

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